30 de julio de 2017

Seitán con Fusilli Bucati



Para 3-4 personas

INGREDIENTES:


1 Cebolla
1/2 Pimiento
2 Zanahorias
2 dientes de Ajo
1/2 Calabacín
250 gr. de pasta fusilli bucati (también sirven macarrones)
Aceite de Oliva (AOVE)
Sal, Pimienta negra, Orégano
1 Chorro de Vino Blanco
200 gr. de Seitán




NOTA: Yo hago el seitán con anterioridad, en trozos que luego congelo para usar cuando los necesite.




Como preparar Seitán:

- Seitán Casero (a partir de gluten de trigo) => (AQUI) 

- A la manera tradicional (a partir de harina) =>(AQUI)

- Para hacer en forma de fiambre => (AQUI) 



PREPARACIÓN:


1.- Cocemos la pasta según las instrucciones del fabricante. Cuando esté al dente, escurrimos y pasamos por un chorro de agua fría.

2.- Pelamos la cebolla, el ajo y la zanahoria, lavamos el pimiento y el calabacín (si es orgánico podemos dejarle la piel, si no, es mejor pelarlo). Cortamos el ajo en láminas.

3.- Cortamos las verduras en juliana y el seitán en tiras.


4.- Vertemos un chorro de aceite en una sartén honda, tipo Wok. Salteamos la cebolla y el ajo, cuando esta esté transparente añadimos la zanahoria y dejamos que se haga un minuto removiendo para que no se pegue o se queme.

5.- Agregamos el pimiento y el calabacín, salteamos uno o dos minutos. Salpimentamos y espolvoreamos con orégano.


6.- Vertemos un chorro de vino blanco y seguimos pochando hasta que el líquido se haya consumido. 


7.- Añadimos la pasta y removemos con cuidado para que no se rompa. Listo!!!




26 de julio de 2017

Physalis


El physalis crece en las regiones templadas y subtropicales de todo el mundo. En las Rías Bajas (Galicia) se da genial!!!

Aquí se llama simplemente fisalis pero  tiene multitud de nombres: tomatillo, uchuva, alquequenje, aguaymanto, farolillo chino... pertenece a la familia de las solanáceas (parientes del tomate, de la patata y del tabaco). En inglés conoce como golden berry.

Se usa en mermeladas, helados, dulces, al natural, con chocolate y también en salsas saladas.


Tiene pocas calorías y propiedades nutricionales importantes, como su alto contenido en fibra, en vitamina C y en caroteno. Rico en minerales, disminuye el colesterol y los niveles de glucosa en sangre.

Los flavonoides que contiene hacen que sea un tranquilizante natural.

También hay que considerar el alto porcentaje de proteínas que aporta, a veces puede tener 1,9 grs. de proteína por baya. Es antioxidante y fortalece el sistema inmunitario y la visión.


Se conserva muy bien a temperatura ambiente, aunque en el frigorífico dura más tiempo.

Cuando la baya está madura es amarilla/naranja. Es un poco ácida y dulce, su tamaño es como una cereza más o menos. Es carnosa, jugosa y con semillas comestibles.



Normalmente se reproduce por semillas al final del invierno. En climas fríos, la planta funciona como anual, en climas templados es perenne y puede reproducirse por división de la planta al terminar el invierno. 

Necesita un suelo bien drenado y agua, en zonas muy húmedas menos, pero ya la planta te avisa, verás que empieza a bajar sus hojas. Mucha luz, el sol directo sólo en sitios fríos. También se da en maceta, pero sus frutos son más pequeños.

Hay más de 100 especies distintas de physalis.

Toxicidad:  Como la mayoría de las solanaceas, salvo la baya MADURA, el resto de la planta es tóxica.



Fuentes:





23 de julio de 2017

Ensalada de Patatas




INGREDIENTES:

Para 2-3 personas

3-4 Patatas
1 Tomate
1/2 Cebolla
1/2 Pimiento Verde
100 gr. de Aceitunas sin Hueso
Sal, Pimienta, Ajo y Perejil molidos, Aceite de Oliva (preferiblemente AOVE), Vinagre


PREPARACIÓN:


1.- Pelamos las patatas, las cortamos en trozos irregulares y las cocemos en agua con sal. Escurrimos.

2.- Lavamos y cortamos el pimiento en brunoise.

3.- Pelamos la cebolla y la cortamos en aros.


4.- Echamos todos los ingredientes en un bol.


5.- En un “biberón” o en un tarro hermético vertemos el aceite, el vinagre y las especias: pimienta, ajo y perejil (si quieres puedes añadir un punto de sal, yo no lo hago, nunca salo las ensaladas)


6.- Cerramos el tarro (o el biberón) y agitamos enérgicamente para que se haga una emulsión.


7.- Vertemos por encima de la ensalada y removemos con cuidado para que la patata se deshaga lo menos posible.



8.- Emplatamos y listo!!!

20 de julio de 2017

Crema de Patata



INGREDIENTES:


1-2 Patatas
50-100 ml. Bebida Vegetal (la que más te guste). La cantidad dependerá de la consistencia de la crema, si ves que está muy densa, le añades un poquito más, yo lo hice a ojo.
50-100 ml. Aceite de Oliva (mejor que sea AOVE). Aquí también es mejor ir a los poquitos, no vaya a ser que nos pasemos y sepa demasiado a aceite. Es mejor ir controlando hasta que al probarla, esté a nuestro gusto.
Sal, Pimienta Blanca


PREPARACIÓN:


1.- Pelamos las patatas, las troceamos y las cocemos en agua con sal.


2.- Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la batidora y batimos hasta conseguir la consistencia deseada. 






Vegana en el Camino 7- (O Pedrouzo/Santiago, 20 km)


"Peregrino es todo aquél que tiene un espíritu libre, un equipaje ligero, un alma solidaria, y sigue espontánemente el camino de sus sueños"
Anónimo


Fuente del plano: EROSKI CONSUMER







Me levanto muy animada, quedan los últimos kilómetros y tengo muchas ganas de llegar. Aunque el día esté nublado ( se agradece a la hora de caminar), las vistas desde mi habitación son una maravilla.

La jornada de hoy se presenta suave, según el plano, salvo la subida al Monte do Gozo, cuando llegue allí, sólo faltarán cuatro Km. para llegar al final del Camino.




Salgo del pueblo por la Rúa do Concello, camino algo así como medio kilómetro por la carretera y entonces, el Camino sigue por un bosque de robles y eucaliptos (sobre todo), todavía hace algo de frío, pero el peso de la mochila, hace que ya vaya sudando.




Llego entonces al río Brandelos ...



...y al pasarlo continuo entre árboles por una pista asfaltada que cruza la carretera nacional (N-547) por un túnel. Empieza una subida que por momentos es llevadera y en otros, no tanto.

Sigo caminando hasta encontrar una rotonda en la que se unen las carreteras N-547, N-634 y la autovia Santiago/Lugo (A-54).



Un monolito con la vieira, la calabaza y el bordón me da la bienvenida al Concello de Santiago.



Rodeando el perímetro del aeropuerto y por una carretera secundaria entro en la aldea de San Paio, con su Iglesia.




Dos kilometros más, encuentro otra iglesia, la de San Pelayo de Sabugueira, (1840), ya en Lavacolla. Sobre la puerta, una inscripción nos informa de quien fue la persona que pagó su construcción. A su lado hay un curioso cementerio, todo de color gris.




Un poco más adelante, cruzo el río Sionlla, conocido como el arroyo de Lavacolla, lugar donde antiguamente los peregrinos se despojaban de sus sucias ropas y se lavaban y preparaban para su entrada en Santiago.



Subo ligeramente por una pista asfaltada, pasando por San Marcos, hasta llegar al Monte do Gozo.



En la cima, hay una escultura conmemorativa de la visita del Papa Juan Pablo II (Año Santo Xacobeo 1993). Desde aquí, parece ser, que hay una amplia vista de la ciudad de Santiago y de su catedral, yo no vi nada, todo estaba cubierto de niebla.



Reanudo el camino y por fin, pasando un puente sobre la autovía llego a Santiago. Me recibe la escultura del Templario Peregrino, (autor: Santiago de Santiago 1999), ubicada en el Puente de San Lázaro y dedicada al caballero templario de la Orden de Santiago, protector de los peregrinos.



También encuentro una especie de mural, con el nombre de la ciudad, en la que los caminantes han ido dejando alguna pertenencia a modo de collage.






Todavía hay una buena caminata hasta llegar a la Plaza del Obradoiro, o al menos eso me parece, porque cuantas más ganas tengo de llegar, más tardo en hacerlo. Casi no hice fotos de los monumentos de Santiago, eso merece un capítulo completo, además todos mis ánimos están en llegar a la Catedral.





Y por fin, aquí estoy, rodeada de peregrinos y de caminantes, todos estamos emocionados por el momento que vivimos y es que es complicado no emocionarse, hacer el Camino de Santiago es una experiencia única y que además engancha. Para mi es la segunda vez y sentí lo mismo que en la anterior, unas ganas enormes de volver, de planificar mi próxima ruta hasta Santiago de Compostela… o quizás hasta el Monte Pindo, en Carnota (Costa da Morte), donde terminaban el camino nuestros antepasados, antes de la llegada del cristianismo.






Hay bastantes sitios para que un vegano pueda comer en Santiago, me hablaron muy bien de un restaurante: “Entre Pedras”, pero estaba cerrado, parece ser que abre a partir de las 19h. Usando Google, encontré el restaurante Rua, que tiene opciones vegetarianas y veganas.

Restaurante RúaRúa de San Pedro, 24, Santiago de Compostela



Hacer el Camino fue mucho más que ir a Santiago, fue una ruta hacia el interior, pensar en mi vida y en los que ya no están a mi lado, saber que si me lo propongo, es posible.
Y que los obstáculos, sólo son inconvenientes, que se vencen fácilmente con la constancia y la voluntad de llegar.

a todos, BUEN CAMINO!!!!